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LA GRACIA EN LA PEDAGOGIA DE GABRIELA MISTRAL. Viña del Mar, Mayo 2001.

Publicado como artículo en la Revista Perspectiva Educacional,
UCV, N°42, 2° Sem. 2003. Pags. 117-131.


La herencia positivista que invade todavía nuestros enfoques de las Ciencias de la Educación no tiene un lugar para el tema de la Gracia en su parafernalia de objetivos, criterios, métodos y sistemas evaluativos. A lo más le podría conceder cabida en algunos sectores de las Humanidades, ligados al estilo y la perfección del decir y del hacer. Y, sin embargo en los escritos de nuestra primera poetisa y maestra, Gabriela Mistral la presencia de la Gracia, en diversos contextos y épocas, ligada a diversos significados, es un tema recurrente, que revela algo más que superficiales clichés. Se trata de una veta rica y profunda ligada a lo más sustantivo de sus intuiciones poéticas y pedagógicas.

En el trabajo que sigue pretendemos poner de manifiesto lo que en el párrafo anterior es todavía una hipótesis de trabajo. Pensamos que si logramos develar su sentido, tendremos una clave para interpretar su obra pedagógica, que colaborará a darle una cabida plena en la reflexión pedagógica actual en Chile. Pues, no cabe duda que, cuidada o descuidadamente, sus ideas sobre educación han sido y son ignoradas por quienes laboran en la formación de profesores.

Para avanzar y entregar una visión de conjunto de nuestra propuesta - al modo de un organizador avanzado - digamos que en Gabriela Mistral el tema de la Gracia, tiene dos dimensiones fundamentales, una que la liga su obra al tema de la belleza , de la inspiración, la creación y el estilo, y otra, con profundidad religiosa que sitúa su obra en el ámbito divino y da al hacer pedagógico una proyección trascendente. Nuestro segundo postulado es que en ambos planos la proyección pedagógica de Gabriela es clara : en el de la belleza, con el tema de la clase bella , en el de lo religioso con su tópico de la vocación vertical.

Previo a la revisión de su obra, es preciso volver sobre el léxico ligado al término Gracia.

1.- El término :Gracia

El vocablo castellano gracia, proviene del latín gratia, y es definido por la RAE (1956), en una primera acepción como : Don gratuito de Dios que eleva sobrenaturalmente la creatura racional en orden a la bienaventuranza eterna y a continuación aparecen otras acepciones más ligadas a lo estético y moral.
Antes que ellos, los griegos usaron el término jaris con sentido similar, dotado de resonancias morales y sobre todo estéticas, pero no religiosas. La misma posesión del dios, experimentada por el poeta o por las bacantes, no recibe este calificativo. Ellos no llaman jaris al entusiasmo del que está poseído por las musas (Ver Ion, de Platón).
En el plano bíblico , el Antiguo Testamento carece de una palabra que traduzca el término gracia en el sentido neo testamentario. Pero cuando Los Setenta, traducen la Biblia al griego usan el término jaris que significa benevolencia, favor, amistad , don inmerecido de un poderoso, y que por lo tanto, viene a indicar una clave fundamental de la teología bíblica, ya que toda La Historia de la Salvación, no es más que una intervención absolutamente gratuita de Dios respecto de sus creaturas, los hombres. Es precisamente este enfoque el que echará por tierra el moralismo legalista judío. Frente a Dios, el hombre no puede esgrimir mérito alguno para conseguir su favor. Todo es gracia. Los hombres, siempre tendrán las manos vacías.

En el Nuevo Testamento será sobre todo San Pablo quien le dará al término gracia una significación soteriológica , Dios nos salva gratuitamente, a pesar de nuestros pecados . La versión griega de estos escritos usará el término jaris. De este modo el vocablo gracia viene a significar el don de la salvación, el poder salvador de Dios, increíblemente gratuito. esa gracia es un don inseparable de su Propia Presencia. La Gracia no es una cosa, es Dios presente de modo especial en la persona.

En el lenguaje culto en países de habla hispana, como en el coloquial , el término gracia tiene múltiples usos más o menos ligados a los anteriores. El más frecuente de todos es el dar gracias , acto que en todos los casos supone una relación entre personas , en la que una da y otra recibe. Luego vienen todos los usos ligados a la dimensión estética, como por ejemplo que algo tiene gracia y, su uso más teológico, como estado de gracia o estar en gracia.

¿Que hay de esta pluralidad de usos en el caso de Gabriela Mistral? es lo que vamos a abordar a continuación.

2.- El tema de la gracia en sus escritos.

Una revisión de su poesía y de su prosa, revelan que entre 1917, cuando ella entrega un texto sobre La enseñanza una de las más altas poesías , hasta 1954, fecha de la edición de Lagar I, e incluso en sus inéditos : Lagar II y Poema de Chile, hay numerosas referencias en que se menciona directa y explícitamente a la Gracia, o bien se la sugiere en otras dimensiones como la de la belleza.

Nuestro método será el revisar estos lugares para encontrar significados y pistas, los que darán pie a conclusiones y a la contrastación de nuestra hipótesis.
El ordenamiento será el cronológico.

TEXTOS EN PROSA

2.1.- La enseñanza, una de más altas poesías. (1917)

Se trata de un texto , un tanto misceláneo, que aparentemente recoge notas de Gabriela y de algún auditor en una conferencia ( Ella dice que no es un discurso). Si bien este escrito no menciona la Gracia, se vincula a nuestro tema, porque coloca a la Belleza al centro de su obra pedagógica y menciona por primera vez, con gran claridad, el tema de la clase hermosa, que sin duda es una de las claves curriculares de Gabriela Mistral.

El tema de la clase hermosa aparece en el contexto de un alegato por lo femenino y sobre todo por la literatura para mujeres. esta no es un género literario inferior. Y luego, de inmediato, aparece su experiencia : Cuando yo he hecho una clase hermosa, me quedo más feliz que Miguel Angel después del Moisés. Verdad es que mi clase se desvaneció como un celaje, pero es sólo en apariencia. Mi clase quedó como una saeta de otro atravesada en el alma siquiera de una alumna. En la vida de ella, mi clase se volverá a oír , yo lo sé. Ni el mármol es más duradera que este soplo de aliento si es puro e intenso.

Es, en éste tema, que Gabriela logra hacer converger, su vocación vertical - la pedagógica - y la lateral, la poesía. Ambos, serán sólo dos formas del mismo poiein , en y por la belleza. Luego reitera una y otra vez . la belleza es tan educadora como la lógica ; ...la Pedagogía tiene su ápice, como toda ciencia, en la belleza perfecta. Ésta, la escuela es , por sobre todo, el reino de la belleza perfecta. Finalmente clausura estas palabras , con uno de sus más bellos Credos de Maestra.

La lectura de estos pensamientos, que ya tan tempranamente revelan claridad y determinación respecto de un modo de enfocar la enseñanza, no deja de producir un gran efecto en el lector familiar con las Ciencias de la Educación. La razón es simple, con excepción de algunos contados curriculistas ( Eisner entre los modernos ), la belleza no es una categoría considerada en la formación de maestros


2.2.- Palabras a los maestros . (1918)

El centro de esta exhortación a los maestros es el tema de la enseñanza con gracia y belleza. Maestro (tono imperativo, en primera persona ) enseña con gracia, como pedía Rodó. Procura dar un poco de belleza en tu lección de todos los días (mira que Cristo no divorció la hermosa intención de verdad del deseo de hermosura y gracia verbal).
El estilo general es mesurado y, con excepción de la invocación introductoria, no tiene elevación religiosa. Se trata , simplemente, de hacer buena pedagogía.

La autora aborda el detalle de la narración , que sea con donaire y con ternura. Esto será posible si conoces el adjetivo hermoso que pinta el carácter, el grito hábil que da movimiento al relato, el sustantivo transparente que nombra la virtud exacta.

Pero va más allá, No te conformes con ser claro ; se, si puedes , elegante en tu palabra. Todo ellos lo resume en la cualidad de la sobriedad. es preciso aprenderla en Pascal, en Heine, en Dante. Porque nadie se divorcia impunemente de la Belleza, ni el sacerdote, ni el propagandista, ni siquiera el mercader. Especialmente cuando se trata de ese instrumento tan especial que es el lenguaje, cuyo descuido demuestra un cierto desprecio de los que te oyen

Haz la prueba y quedarás maravillado.
Cabe el arte dentro de tu escuela.
No desprecies al niño, que es toda su vida ( la de la escuela).

Y finaliza con esta súplica :
Haz capaz a tu escuela de todo lo grande que pasa o que ha pasado por el mundo. Así harás pedagogía augusta, no gris, no pobre pedagogía.

2.3.- Decálogo del artista . (1920 circa)

Texto seguramente muy temprano , tal vez del período teósofo de Gabriela, ya que hay una concepción un tanto panteista de la relación Dios - Naturaleza , ese sueño maravilloso de Dios que es la Naturaleza. No menciona la Gracia. Tenemos en sus palabras una suerte de hipóstasis de la Belleza. Ella que primero es calificada como sombra de Dios, luego se caracteriza como virgen y fuente de virtudes morales , como pureza y misericordia, vino generoso que te encienda para la acción.

El concepto de Belleza de Gabriela se acerca al de Platón en el Simposio. Como una nueva Diótima, vincula el tema de la Belleza con el de la Obra, en su doble dinámica : de producción en el dolor, darás tu obra como se da un hijo : restando sangre de tu corazón, pero al mismo tiempo como posesión del alma por el dios para producir la obra bella.

Por lo tanto es posible intuir que los nombres de Belleza y Gracia, son vocablos que se refieren a lo mismo.

2.4.- Pensamientos Pedagógicos. (1921)

Son 46 máximas breves, al estilo de apotegmas sapienciales. En que Gabriela exhorta a los maestros ( Para las que enseñamos) para enfrentar el gran desafío de su tarea con amor, justicia ( equidad ) y sobre todo con belleza.

El tema de la belleza en la pequeña creación que es cada clase tiene aquí una de sus primeras manifestaciones : Toda lección es susceptible de belleza (Nº 41).Pero Gabriela va mucho más allá y pide al maestro algo mucho más difícil : Vivir las teorías hermosas. Vivir la bondad, la actividad y la honradez profesional. (Nº 3). En ese contexto aparecen orientaciones algunas completamente modernas y propias de la Escuela Nueva y otras sacadas de su fondo espiritual y autodidacta.

2.5.- Oración del estudiante a la gracia (1924)

Esta aparición del tema de la Gracia es notable por su intensidad y temática. Se podría decir que en ella in nuce están todos los grandes temas mistralianos.

Se trata de una oración de súplica al Señor , dueño de la Gracia (sic. con mayúscula en todo el texto ), antes de comenzar su trabajo cotidiano. El Señor tiene otras advocaciones, pero yo te llamo ahora con ésta ; ¡traspásame de Ella! ¡Es tu dardo rápido, que no sangra, y nos deja ardiendo.

Lo que ella espera de la Gracia es que entre a su aposento cerrado y ponga sus manos sobre ella para producir una verdadera transformación de toda su persona y de su hacer tanto como aprendiz cuanto como maestra.

Sin la Gracia su estudio sería un jadeo. Ella dará suavidad de óleos a sus pensamientos ; alumbrará como relámpago el tanteo de su inteligencia ; le dará la calidad de las fragancias seguras, para que conozca las cosas por su traspasadura inefable ; el trabajo se hará fácil y feliz ; vencerá la torpeza de la carne ; se hará visible en forma de candor .
La súplica sigue intensa : Bórreme , Señor, tu Gracia, la ajadura del corazón viejo, de la mente dolorida . Ella tiene la seguridad de que por la Gracia, además, le serán dadas las imágenes de fuego de Juan y las palabras simples de Pedro el Pescador. Por la Gracia ,sus pensamientos tendrán en vez de un orden rígido de espadas, el desorden de las hierbas vivas. Descienda a mí también , en el sueño como en la vigilia, y yo amanezca enriquecida cada día, y el milagro matinal sea como el hallazgo de un nido de tórtolas entre los trigos. Esta última imagen singularmente bella, es parte de la herencia viva de sus valles andinos.

Pero no todo es donosura y ala de pluma, la Gracia, también es fuego y ese fuego que es el Espíritu , lo pide Gabriela para que su efecto no sea banal sobre su vida.

Este texto de la Gabriela de esos primeros años, posteriores a su viaje a México, revela una madurez teológica y poética indudable. El modo como se refiere a la Gracia , con una cierta personificación, no desdice de su atinado sentido de lo divino que irrumpe desde adentro en la vida humana cambiándola. Hay en este texto resonancias del llamado profético a que Dios con su acción cambie el corazón de piedra por uno de carne. La acción de Dios, por la Gracia, por tanto, se refiere a los dos órdenes : el de la belleza y el de la calidad total de la obra intelectual y pedagógica.

¿Cuántos de nuestros maestros tendrían el ánimo de iniciar su jornada matutina, con esta oración, si casi todos ellos han tenido una formación tan positivista ?

2.6.- La gracia en la poesía. (1927)

Este texto de 1927, tiene como tema la pregunta sobre la fuente del trabajo poético : ¿ es una inspiración que proviene de lo alto ?, o más bien implica siempre un trabajoso pulimento y búsqueda de formas. Si se escoge lo primero, Gabriela dirá que se opta por la Gracia . Refiriéndose al abate Bremond, dice : Su defensa de la inspiración, que equivale a decir la Gracia en la Poesía, acomoda muy bien con su cristianismo. Si el golpe de la Gracia se le niega al poeta, la idea de cualquier trabajo divino desaparece y no queda, sino el choque seco de las herramientas de las artesanías.

La tesis de Gabriela será que la poesía es la obra de un movimiento divino que se cumple con una ayuda sólo ligera de su (la del poeta) razón. Caso claro : Tagore, caso complejo Rubén Darío.

Como sea y más allá de esta polémica académica, Gabriela está segura de la Gracia existe : Yo pienso que la Gracia existe : pero en cualquier oficio de hombre que por su índole no rehuse la creación (subrayado de ella)....La Gracia, pues, no está casada con santos y poetas.

Y, retomando el tema de la inspiración, lo expresa en términos absolutamente platónicos (tal vez, sin clara conciencia de ello), y la llama entusiasmo - que literal y semánticamente significa endiosamiento. La metáfora que viene en su ayuda para expresar la co ayuda, es la de una fundición campesina de su infancia. El crisol era imperfecto, los materiales no se licuaban completamente. Así sucede con la Gracia : La Gracia o inspiración, o entusiasmo, funde en el poeta una parte del motivo, se lo entrega licuado, perfecto. Después él, por sí mismo, es decir, con esa tan vapuleada razón trabaja las semiescorias con una humildad mientras más ardiente mejor....

2.7.- La Gracia en la Escuela . (1943)

Este texto es uno de los más completos y potentes intentos de Gabriela por hacer llegar sus ideas sobre pedagogía. El telón de fondo es la pedagogía alemana, que ella fulmina con duras frases y metáforas.

Su intención es directa: quisiera decir muy derecho y muy claro, lo que sea una clase con gracia, agraciada para niños. La clase en estado de gracia a veces comienza como tal.... Para ella, esa clase es sinónimo de clase buena , la que logra que la Escuela realmente sea en propiedad : Son los únicos días en que se realiza de veras la escuela. No todos sin embargo han tenido esta experiencia y no podrán comprender sus palabras , Algunos hay que no han probado nunca esta Pascua y que se reirán de leer esto, tomándolo a alharaca poética..

La Gracia , sin embargo es algo más que un estilo, califica a toda la escuela. Gabriela no duda en hablar de La escuela de la gracia que tiene que ser como son los hombres de la gracia, un país de esperanza, de unas tórridas esperanzas que atiza el maestro y sustentan fácilmente las creaturas. Y a continuación menciona a Peguy, el maestro normalista , poeta de la esperanza.

Concluyendo su largo alegato, Gabriela expresa : Confieso que me empuja estas páginas tierno coléricas una defensa angustiada de la Gracia en este mundo. La Gracia que voy diciendo entraña para mí un hecho tan palpable como la mesa bolchevique o la política petite bourgeoise de los humanitarios. Esa Gracia es para mí asunto tan real como los metales ; es un fuego invisible que mueve desde un eje más íntimo la rueda entera de este mundo ; es una especie de radium secreto por el cual acaecen algunas pocas bienaventuranzas terrestres que son atribuidas, por los ojos espesos, a la ley o la reforma cual, porque la Persona inefable, de tan importante que es, como aire o luz, no se ve en su manipular aquí y allá la Tierra nuestra.


Se trata por tanto, de una percepción que partiendo de la clase se ha elevado a una visión ontológica, que sin duda se refiere a la Presencia de Dios en el mundo. Ahora bien , en el ir y venir de sus ideas Gabriela se pregunta por los manaderos de esta gracia, entre los cuales no duda en mencionar al Niño ( como lo hará con frecuencia en su obra) y a algunos personajes en los que la Gracia se hace patente, como Teresita de Lisieux, la joven carmelita, en quien la bondad de Dios regalonea una graciosa niñez evangélica.

Escapa de los límites de estas reflexiones hacer un análisis más detallado de otras pistas sobre cómo ella sugiere hacer presente la Gracia en la escuela, pero todas ellas, suponen como condición, la relación afectiva, la libertad para la creación, tanto en el alumno como en el maestro, la pureza y la rectitud de intención, el respeto, componentes todos ellos, que no vio en la dura realidad de la escuela que conoció directamente veinte años atrás.

En relación más directa con lo que fue su desempeño escolar, como profesora de idioma castellano, la Gracia, debe entenderse como gusto, equilibrio, donaire en el uso del idioma, cuidado de la voz y de la correcta elección de cada palabra.

TEXTOS EN VERSO

2.8.- Poema : Memoria de la Gracia. (1954)

Se trata de un poema incluido en Lagar I, compuesto de 10 estrofas en dos partes . Con gran maestría Gabriela, evoca su caminar tras de la Gracia ,

Cincuenta años caminando
detrás de la Gracia
Gracia de las dos Marías
y de las dos Anas.

La Gracia

Cosa mejor que las albas
y el golpe de ráfaga
cayendo al pecho lo mismo
que niña azorada
y el instante diciendo ¡gracias!
y el asombro diciendo ¡gracia!

Encontradiza y fugitiva,

Me pasó por el costado
en niebla fugada,
en la piedra aguamarina
me echó la mirada.....

Pero ella, Gabriela, no va tan a tientas ,

Conozco a la fugitiva
por aire y por espaldas,
el volar de sus cabellos
y la seña rápida,
y el juego que va jugando...

Nunca hay certeza de tenerla definitivamente,

Me la gano de camino
la pierdo arribada,
o me suelto de ella cuando
ya iba a ser salva,
y sigo por soledades
de Ismael sin patria.

Hubo una época en que su trato con la Gracia era filial,


En otra parte yo fui
de ella amamantada....

y a nudo de madre e hija
eso se igualaba.

Y, en el último verso,

yo le nombro a las dormidas
la Madre olvidada.
Una noche hablan la lengua
que con ella hablaban ;
pero en despertando vuelven
a ser trascordadas

¿Por qué tanta dificultad para tenerla ? Tal vez se rompió en el mundo primero la Gracia y ahora cuesta jadeo y sangre ganarla. Pero nada vale sin ella, Mas sin ella me reseco de rostro y de entrañas, y me vuelvo la cal muerta, la fruta pisada.

Sin duda se trata de uno de los mejores poemas de Gabriela. En este tema ella se siente a sus anchas y la imaginación poética tiene alto vuelo, así como resonancias de su valle amado. La oveja cebada la seguía lo mismo que la oveja cebada ; la desolación que queda cuando ella no está : me vuelvo la cal muerta y la fruta pisada.

2.9.- Poema : El lugar vacío. ( Lagar II, Inédito en vida de Gabriela).

Poema muy sugerente y enigmático. Se trata de la tensión que se provoca en el recuerdo de la hablante , entre la ausencia de alguien bendito , el que yace tenía un canto a flor de sus labios floridos y un perdulario, matador, tal vez asesino, que quiere ocupar su lugar.

El elogio del ausente lo viste de caracteres divinos dando su sombra quedaba íntegro. Trayendo la fruta o el leño por bendito quedaba íntegro y cantando consolaba.

Es probable que se trate de uno de los hombres que Gabriela amó intensamente. Ausente ahora , pero llegando ,

Viene infaltablemente
alto, dorado, leal y fino.
Por la cita a la hora de su muerte
volveremos a ser lo que fuimos :
el círculo de la Gracia,
el regreso del peregrino,
la fábula recomenzada
como un río o un camino.

Interesa rescatar el término : círculo de la Gracia, que vinculamos al tema que estamos tratando. Lo podemos entender como la presencia ausente de lo divino en nuestra vida, que por virtud de su poder se hace presente en personas y situaciones, llegando y abandonándonos a su antojo. Su huella es indeleble y no queda sino esperar, abrir la puerta y anhelar un encuentro, sólo una noche, sólo un día,
Llega a tu puerta y a tu sueño
a tu silencio y a tu puerta
y a tu boca que lo nombra
y a tu puerta que se le abre
y a tu sueño que repite
un día, una noche, y un alba.
Sólo una noche y sólo un día.

2.10.- Poema : Padre Veedor. (Lagar II. Inédito en vida de Gabriela).

Este poema es una intensa súplica a Dios , por una mujer muy querida de Gabriela y que ha significado mucho para ella,


Padre veedor, Padre amoroso,
guárdala, guárdala, guárdala, guárdala,
de sanguinoso horizonte,
de nieve que besa y mata,
de neblina que toma y ciega,
y de las playas ensalmueradas,
y del espíritu que va en el viento
aullando oscuras palabras

Y sigue la invocación en que aparecen otros Nombres de Dios, previos a la petición de protección y amparo. Se trata sin duda de un muy singular y hermoso Padre Nuestro.

Aunque tus ojos la conocen
te la digo por acercártela :
ojos ha sido para una ciega,
desvelo para una desvelada,
oído alerta para el grito
que suena en noche de tornada.

Mencionamos este poema , por su mención a la Gracia como uno de los tres senderos que la amiga recorre.

Va caminando los tres senderos,
el del aire, la arena, el agua,
el invisible del Destino
y el inaudible de la Gracia.

Estos tres senderos, el de la tierra como sus elementos, el del Destino, la Moira inexorable, está el inaudible de la Gracia, que es la libertad de Dios . Curiosa forma de expresar la presencia de Dios, en la forma de logos inaudible, palabra que se escucha en el silencio, sin sonidos.

2.11.- Poema : Flores. (Poema de Chile. Inédito en vida de Gabriela).

Largo y bello poema, en que Gabriela , la mama, discurre con el indiecito atacameño sobre plantas y flores. La estrofa introductoria se abre con una pregunta :

No te entiendo mama, eso
de ir esquivando las casa
y buscando con los ojos
los pastos o las mallacas.
¿Nunca tuviste jardín
que como de largo pasas ?

La respuesta está en su preferencia por las montañas, es que me ahogan las casas. Ellas ( La cordillera de los Andes) son fuente renovada de milagro y de gracia,

Ya no soy, sólo son ellas
y lo que manan, su gracia.

Entonces viene la pregunta

¿Qué es lo que llamas gracia,
pobrecita que no llevas
sobre ti cosa que valga ?

Y, Gabriela entrega una visión de la gracia, de lo que la ha unido a ella y de lo que la ha separado,

La gracia es cosa tan fina
y tan dulce y tan callada
que los que la llevan no
pueden nunca declararla,
porque ellos mismos no saben
qué va en su voz o en su marcha
o que está en un no se qué
de aire, de voz, de mirada.
Yo no la alcancé chiquito,
pero la vi de pasada
en el mirar de los niños,
de viejo o mujer doblada
sobre su faena en
el gesto de una montaña.

Este texto inédito, en vida de Gabriela, como todo el Poema de Chile, tiene un sabor más natural y menos religioso que los anteriores, diríamos : más cercano a la intuición estética de la gracia, que de todos modos calza bien con la visión de la Gracia que está elaborando a lo largo de toda su vida.


3.- Conclusión.


Esta incursión por los lugares de la Gracia en su obra - sin duda sumaria e incompleta - nos permite indagar en lo hondo de su percepción personal y pedagógica. Hemos sostenido en nuestro libro La vocación vertical (1992), al preguntarnos sobre cuál sea el aporte de Gabriela Mistral a nuestro mundo pedagógico. Creemos al respecto, que su legado se ubica en el nivel más amplio y más profundo de una teoría pedagógica, en el de su sentido último, en el concepto mismo de la acción educadora en cuanto referida a la unión de dos realidades, de dos mundos, del visible y del invisible. Es aquí en la percepción de su vocación vertical donde se halla el nudo y la clave de su teoría. Es su vocación vertical la que la hace ser un testigo de lo invisible, una atalaya de lo Absoluto, un puente entre dos realidades, la mediadora entre el reino de los valores y de las auténticas realidades y el mundo del niño y del educando en general.

El breve recorrido por estos textos, nos muestra, a nuestro juicio, una tentativa un tanto desesperada, pero siempre renovada, de insuflar espíritu, gracia y belleza a algo - a la escuela - que sólo en pequeña medida lo puede recibir. No cabe duda que Lucila Godoy , escuelera en sus primeros años, no podrá superar la herida de una escuela tan lejana de sus intenciones pedagógicas, en la que la Gracia está ausente ( los pentecosteses son escasísimos ) y cada vez más se orientará hacia la opción de Autodidactismo. Será esta opción la que concitará cada vez más su atención y podríamos decir que a la postre será su mejor herencia pedagógica.

Gracia en el alma del maestro y Gracia en la Escuela son dos estados para los cuales no existe una propedéutica tecnológica. Se trata de una incursión del mundo religioso en la realidad escolar, para el cual sin duda habrá que escoger unos caminos muy peculiares, un desafío siempre superior a las solas fuerzas humanas. Será entonces cuando la hondura espiritual del maestro hecha de oración, humildad y apertura a lo trascendente , constituirá el único apresto posible.


Dr. Alvaro M. Valenzuela Fuenzalida
Viña del Mar, Mayo de 2001.